jueves, 25 de agosto de 2016

Cómo ahorrar en la vuelta al cole

A medida que septiembre se acerca vuelve a cada uno de los hogares la tan poco ansiada vuelta al cole.  Y no sólo para los más pequeños de la casa sino también para padres que tienen que hacer un desembolso económico considerable por cada uno de sus hijos.

Este año se estima que por cada niño las familias harán un desembolso de cerca de 400 euros, ojo de forma inicial, a este gasto hay que sumarle gastos a lo largo del año, y la cifra puede ascender a los 1.900 euros al año.

Pero vayamos al inicio del curso. Existen medidas para que las familias puedan ahorrar y que la cuesta de septiembre sea más llevadera.

- Antes de  comprar cosas nuevas es recomendable comprobar si lo que aún hay en casa está en condiciones para aguantar la batalla de un nuevo año. Es necesario así evitar compras compulsivas.
- Intenta escalonar las comprasno es necesario comprar todo ya. Por ejemplo el anorak puede aguantar sin comprarse hasta un mes después.


- Muchos establecimientos lanzan su campaña de vuelta al cole con ofertas y descuentos. Hay muchas oportunidades que puedes aprovechar, pero recuerda que a veces lo barato sale caro: si solo necesitamos 5 cuadernos, mejor olvidarse de esa super oferta de 10...

- En material escolar es donde hay que andar con pies de plomo, ya que dependiendo del punto de venta podremos ahorrar hasta un 25%. Incluso pedir libros de años pasados puede suponer un ahorro significativo.

miércoles, 24 de agosto de 2016

CEM (Customer Experience Manager) como complemento al CRM

En su momento hablamos en un post sobre el CRM (Customer relationship management). La relación que guardamos con nuestros clientes, ya sean llamadas, visitas, citas que hayamos establecido.

También existe el CEM, (Customer Experience Management) Se refiere a la forma en la que observamos y medimos las vivencias y emociones (experiencia)  de nuestros clientes a través de los distintos puntos de contacto con el objeto de crear relaciones a largo plazo para de esta forma generar mayores oportunidades de negocio.

Pero a diferencia del CRM que se centra más en análisis de datos y comportamientos de los clientes en cuanto a modelos de consumo, el CEM se basa en las vivencias y emociones que hacen que los clientes sigan teniendo relación con la empresa.

En este sentido, las compañías deben centrarse en las necesidades e intereses específicos de cada cliente, para ofrecerle no solo el producto o servicio adecuado, sino una experiencia completa que lo haga sentirse único, reconocido y valorado.

Existen varios pasos a seguir para gestionar con éxito el CEM.

Conocer al cliente
Gestionar las experiencias de tu usuario es un ciclo que inicia y termina con tu cliente, concebido así, en singular, ya que el poder de segmentación que logres te dará la oportunidad de saber qué busca, qué desea y qué puede comprar.

Humanizar a tu marca
Debes capacitar al personal comercial , de atención al cliente y a cualquier persona encargada de tener contacto con los clientes debe ser un aspecto básico en la construcción de tu estrategia CEM.

De esta forma la imagen que tenga el cliente a través del trato recibido por tu empleado será extrapolable a la imagen de tu marca.

Provocar interacción
El CEM se construye con cuestiones básicas, como ésta. Capacitar al personal para atender a los clientes en medios unidireccionales, bidireccionales y multidireccionales te redituará en reputación, engagement y hasta en recordación de marca, ya que hoy no son muchas las empresas que se detienen a escuchar lo que su público les reclama.

Saber la frecuencia del cliente
El objetivo no debe ser sólo realizar una venta, sino que, el clienta una vez haya realizado la compra tenga la sensación y la intención de seguir obteniendo nuestros productos/servicios punto se refiere a dos puntos esenciales: comprar y volver a comprar.


Ya sea por teléfono, en persona, por chat o en las mismas redes sociales, interactuar con tus clientes y satisfacer todas sus inquietudes y dudas es, sin duda, un gran elemento para ofrecer nuevas experiencias.

lunes, 22 de agosto de 2016

La dura vuelta al trabajo: El síndrome postvacacional

El final de la temporada estival se acerca, aunque todavía quedan unos privilegiados que deciden tomarse el período vacacional en septiembre.  Sea como fuere el grueso de la población retomará en breves su actividad. 
Y, ¿qué es lo que hay a la vuelta de vacaciones? El ya muchas veces denominado síndrome postvacacional . Se puede definir como el estado que se produce en el trabajador al fracasar el proceso de adaptación entre un periodo de vacaciones y de ocio con la vuelta a la vida activa. Aunque también sea extrapolable al estudiante, suele afectar a trabajadores de menos de 45 años.  Se estima que en torno al 30% de los trabajadores sufre estrés posvacacional.

Este síndrome puede presentarse de diversas formas. Con  síntomas físicos como cansancio generalizado, fatiga, falta de sueño, dolores musculares, falta de apetito o de concentración.  Síntomas psíquicos como irritabilidad, tristeza, falta de interés o nerviosismo.

Pero existen formas para combatir este síndrome, y aunque puedan resultar extrañamente contradictorias, son las realmente recomendables.

Levantarse pronto unos días antes de reincorporarse
De esta manera, al trabajador le resulta más fácil la vuelta al día a día, ya que se adapta con anterioridad a los horarios habituales.

Ver el lado positivo
Si se interpreta de forma positiva el fin de las vacaciones, resultará más sencilla. Esto es posible si se evita pensar que el trabajo es una carga y se enfoca desde otra perspectiva.

Poner el despertador cinco o diez minutos antes
Sobre todo los primeros días de readaptación, el salir antes de la cama ayuda a tener más tiempo para ir al trabajo, evitando así prisas y estrés.

Empezar fuerte
Cuantas más cosas tengas para hacer el primer día mucho más sencillo será la adaptación, ya que no te dará tiempo a ponerte a pensar en lo bien que lo estabas pasando de vacaciones. Además nada de reservarse unos días de las vacaciones para descansar, lo mejor es empezar cuanto antes las tareas profesionales para no bajar el nivel de energía.

El secreto está en la mente
Lo que pensamos o dejamos de pensar tiene un papel importante a la hora de conformar nuestra visión sobre lo que nos rodea. De ahí que sea importante hacer un esfuerzo para no contemplar la vuelta al trabajo como un acontecimiento gris.

El papel de la empresa
Las empresas deben aprender a gestionar el estado emocional de las plantillas para evitar los casos de depresión posvacacional. Esto pasa por no exigirle el máximo al empleado desde el primer minuto de su vuelta. Incluso pequeñas modificaciones en el mobiliario o decoración pueden hacer que el trabajador perciba ese cambio y sienta que no es una continuación sino una nueva etapa. Aunque sea en el mismo lugar esos pequeños cambios favorecen a la adaptación al entorno.

Realizar actividades saludables
Finalmente, aunque no sea algo directamente relacionado con el trabajo, hacer deporte y llevar una buena alimentación influye. Por eso, es algo que tampoco se debe descuidar los primeros días de regreso.