miércoles, 16 de abril de 2014

Evolución de los sistemas de almacenamiento


Los métodos de almacenamiento de datos se pueden remontar a tiempos inmemorables. Para no llegar a los anales de la historia veremos la evolución del almacenamiento informático desde la aparición del disquete (también conocido como floppy disk o diskette).

Los comienzos del disquete se remontan a 1967 cuando IBM desarrolló un sistema sencillo y barato para cargar microcódigo en los System/370 de sus ordenadores centrales.

Durante casi 20 años hubo distintos tipos de disquete pero  el más conocido llegó en 1987. Su tamaño era de 3 pulgadas y media y capacidad de 1,44MB (posteriormente se aumentó a 2,88 MB). Era común ver a alumnos llegar a sus clases de informática con sus disquetes para almacenar los proyectos que iban creando en el entorno Office, o que cuando querías cargar un juego era necesario el cambio de disco.




En 1981 apareció comercializado el CD. Al principio, el CD-ROM sólo permitía la lectura, y suponía un aumento notable tanto en la velocidad como en la capacidad, ya que alcanzaba los 650 y 700 MB perfectamente. Luego, aparecieron las grabadoras, y se transformó en un nuevo método para grabar nuestros datos, confiando plenamente en la durabilidad y la resistencia al tiempo de los discos compactos, que eran superiores al disquete (lo cual tampoco era difícil).

Después llegaría el DVD con sus correspondientes grabadoras, que daban otro salto: 4,7 GB de capacidad, y con la existencia de las capas, la posibilidad de alcanzar los 8,5 GB. El Blu-ray es el último disco óptico que ha aparecido, y no ha supuesto un antes y un después en cuanto a capacidad, porque en el momento en que hizo acto de presencia, los 25 y 50 GB ya se habían superado ampliamente por otros dispositivos, y a precios más económicos para el usuario doméstico.

Posteriormente existieron otras unidades de almacenamiento muy famosas como son el USB, y las tarjetas de memoria, muy utilizadas en cámaras fotográficas y en los primeros móviles multimedia.

El auge de Internet lo ha cambiado todo, Se ha pasado de un inmovilismo en los sistemas de almacenamiento a una diversificación sobre la que ya no hay ningún tipo de control. Eso en cuanto a la demanda; otra cosa es

Siguiendo la línea cronológica, aparecen los discos de almacenamiento portátiles , aunque hoy en día cada vez con más fuerza, se crea la necesidad de que el almacenamiento ya no sea en medios físicos, sino remoto. Esto surge gracias al apogeo de Internet, al aumento de los anchos de banda empresariales y domésticos, y al amplio abanico de aplicaciones, sitios web y servicios que se desarrollan directamente en la Red. Se aprovechan tecnologías como la fibra óptica, y eso, en consonancia con el aumento de la potencia del hardware, ha permitido que el almacenamiento on-line sea una realidad. Aquí nos encontramos con el nacimiento de los smartphones y tablets. Sistemas de almacenamiento totales que además permiten la gestión, modificación y reproducción de los datos almacenados. Esta opción está recortando poco a poco a la distancia que existe en relación a los ordenadores personales y portátiles.




Con el auge de los dispositivos portátiles  llegamos al sistema de almacenamiento virtual conocido por “nube”. Es  un sistema práctico y bastante rápido (cada vez lo es más). Permite que desde un Smartphone o Tablet tengamos un acceso inmediato a nuestros datos almacenados sin la necesidad de llevarlos con nosotros “dentro” del dispositivo.

Ante todo esta evolución de sistemas de almacenamiento y gestión de datos,  AIG  quiso dar un paso más en la forma de tratar el software de gestión empresarial, y sacó al mercado ClassicAIR, que es la herramienta definitiva para dotar de movilidad a la empresa. Permite conexiones a través de la web al programa de gestión ClassicGes 5.0. 
Además permite conectar varias delegaciones o tiendas sin necesidad de invertir en IP’s fijas ni VPN’s, y todo ello de forma directa y segura porque los datos permanecen en el programa de gestión original.



 Gracias a esto, se puede trabajar a distancia ya sea desde cualquier dispositivo móvil o portátil.



ClassicAIR permite conectarse a ClassicGes 5.0 a través de un navegador web. Lo único necesario es instalarlo en el mismo ordenador donde se encuentra ClassicGes y, se podrán conectar cuantos usuarios  quieran al programa ClassicGes a través de  internet.



No hace falta descargarse ninguna aplicación. ClassicAIR 5.0 se conecta a ClassicGes directamente a través de la web, garantizando total seguridad en los datos de la empresa.
La única condición sine quanum es la de dejar encendido el equipo donde estén instalados los dos programas y ClassicAIR 5.0 abierto para poder conectarse desde fuera.


ClassicAIR es una nueva forma de entender el trabajo de gestión empresarial con ese punto de libertad y autonomía física.

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