miércoles, 26 de marzo de 2014

BYOD. ¿Debe instaurarse en las empresas?

No es ninguna novedad que tanto los países nórdicos, Alemania e incluso Suiza son los países, tecnológicamente hablando, más avanzados de Europa. Pues bien a través de ellos lleva un tiempo entrando una rompedora tendencia que consiste en permitir a los empleados utilizar sus dispositivos móviles personales: teléfonos inteligentes y tablets, para establecer las necesarias comunicaciones en el desarrollo de sus tareas profesionales, haciendo uso de los recursos de la empresa.

El BYOD (Bring Your Own Device), así se llama al movimiento,  se ha encontrando con una mayor resistencia en los países del sur de Europa, España, Italia y Portugal, a causa de las incertidumbres surgidas en torno a la seguridad de los datos empresariales a los que el empleado puede acceder desde su dispositivo móvil personal.



El BYOD pretende aprovechar estas oportunidades para mejorar el rendimiento de los trabajadores y, como consecuencia, la eficacia de los procesos empresariales. Pero la filosofía de esta tendencia no se queda sólo en algo tan concreto como el dispositivo personal. Hay quien prefiere hablar de BYOT (bring your own technology) o incluso BYOB (bring your own behaviour), con lo que se va más allá, al englobar a las aplicaciones y aludir al comportamiento.
Dejando de lado los tipos de negocios y cada caso concreto, las ventajas para la empresa se derivan de las que obtienen los empleados. Al utilizar éstos sus propios dispositivos para trabajar, lo están haciendo con unas aplicaciones y un entorno tecnológico (que incluye navegador, procesador de textos o cliente de correo electrónico) al que están habituados.
De esta forma pueden trabajar más cómodamente. Se gana en efectividad y flexibilidad, desembocando en una productividad mayor a la larga, según explican desde Arsys.es
Las herramientas de cloud computing permiten que la empresa pueda ofrecer el mismo acceso al empleado, independientemente del equipo que utilice.
Pese a todas las virtudes que emanan del BYOD las empresas no ven en ello la panacea, y todavía sienten una amenaza respecto a la privacidad de datos.

Según un estudio de del Oracle European BYOD Index Report las empresas se muestran reticentes a su adopción una investigación que analiza la situación del fenómeno BYOD en 700 empresas europeas. El trabajo indica que el 44% de los empresarios solo permitiría la utilización de BYOD en sus organizaciones en circunstancias excepcionales. Un adicional 29% asegura que restringiría su uso a los empleados senior, mientras que el 22% de la muestra, lo que supone más de 150 empresas, asegura tener completamente prohibido almacenar datos e información de la empresa en sistemas ajenos a ésta. 
Estos datos ponen en evidencia que la seguridad preocupa 
a los directivos, pero no es menos verdad que, en ocasiones, el desconocimiento en torno a las posibilidades de una determinada solución puede torpedear el camino hacia el crecimiento de las organizaciones.




Parece ser que el BYOD  es un arma de doble filo para las empresas, pero a la vez éstas son las que deben de dar el impulso a esta tendencia.  Que los empleados utilicen sus propios dispositivos para el trabajo es algo que tiene que estar controlado. La implantación del BYOD no puede dejarse a la espontaneidad, sino que debe ser planificada.

No es otro que el departamento de IT el que tiene que conocer y entender las necesidades de los empleados, valorando la conveniencia de poner en marcha un plan de BYOD. Es trabajo de todos evaluar las ventajas y calcular los costes de planificación.

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